viernes, 27 de julio de 2012

+ cota


El mayor  de mis temores es el monstruo que creé, no en mí, sino la bestia que creé en ella.
Yo sé que soy un monstruo. Me divierte, lo elegí. Pero ella…
Es una bestia porque la obligué, porque yo hice que se transformara en eso. No sabe ni qué es ser un monstruo, no respeta la maldad… es una bestia. El poder de las bestias radica en la ignorancia, en no saber que lo son, en no ser consciente que lo son.
Un monstruo mata, daña, destruye todo, pero sólo cuando quiere. En cambio una bestia lo hace sin saber ni cómo, ni dónde, ni cuándo ni por qué. Y lo que es peor aún, la hace sabiendo que no es una bestia por elección propia, sino por mera decisión ajena