Quizás la física no sea tan exacta. Según la definición de fuerza, si aumento la aceleración aumenta la fuerza 
.
Si disminuyo el tiempo, aumenta la aceleración (histeriqueos de las proporcionalidades inversas), por ende aumenta la fuerza. Pero quizás disminuir el tiempo sólo me hace perder fuerza, quizás sólo haga que se desvanezca, que tienda a cero. Quizás si me meto en tu espacio con mi masa acelerada, en poco tiempo sólo logro malgastar la fuerza. Degradar la energía.
Y la culpa es del tiempo, una magnitud tan tonta, tan zonza.
Nunca me llevé bien con el tiempo, siempre me cayó pesado el tipo. Nunca llego a tiempo a ningún lado, nunca tengo tiempo de limpiar mi cuarto o de acomodar el fondo, siempre me falta tiempo para terminar las cosas del laburo.
Y es que el tiempo, ese elemento de tortura, ese accesorio molesto es parte del destino. Y el destino, esa cosa de mierda que no sé cómo definir, que todavía no termino de entender si uno lo escribe o si ya está escrito y tampoco sé si está escrito con pluma y puedo usar borratitntas, o algún boludo lo remarcó con indeleble. El destino tampoco me cae simpático.
Pero bueno, parece que este partido lo viene ganando el tiempo, parece que en estos penales,el Goyco ataja para el tiempo. Pero te aseguro, tiempo, que no va a haber “Siamo fuori”, te aseguro que en la revancha, te vas al vestuario con 3 pepazos, en el segundo tiempo te hacés expulsar a 2 y encima te comés uno de pelota parada. Porque soy especialista en pegarle de zurda al palo del arquero, arriba, ahí, donde anidan las arañas.
Ahora andá, sentite campeón antes de la final, que es lo peor que podés hacer. Mientras tanto yo concentro, hago ejercicios con pelota parada. Si querés vos practicá dejarme en Orsai, pero nunca supiste lo que era el Orsai. Estudiá un poco de física también y aprendé que las mediciones son inexactas, mientras tanto yo repaso el principio de”incertidumbre”
Porque te aviso, cuando vuelva te paso por encima, cuando vuelva no te pido permiso, porque por más que esté escrito con pluma o con indeleble, destino, te aseguro que yo salgo campeón.

.
Si disminuyo el tiempo, aumenta la aceleración (histeriqueos de las proporcionalidades inversas), por ende aumenta la fuerza. Pero quizás disminuir el tiempo sólo me hace perder fuerza, quizás sólo haga que se desvanezca, que tienda a cero. Quizás si me meto en tu espacio con mi masa acelerada, en poco tiempo sólo logro malgastar la fuerza. Degradar la energía.
Y la culpa es del tiempo, una magnitud tan tonta, tan zonza.
Nunca me llevé bien con el tiempo, siempre me cayó pesado el tipo. Nunca llego a tiempo a ningún lado, nunca tengo tiempo de limpiar mi cuarto o de acomodar el fondo, siempre me falta tiempo para terminar las cosas del laburo.
Y es que el tiempo, ese elemento de tortura, ese accesorio molesto es parte del destino. Y el destino, esa cosa de mierda que no sé cómo definir, que todavía no termino de entender si uno lo escribe o si ya está escrito y tampoco sé si está escrito con pluma y puedo usar borratitntas, o algún boludo lo remarcó con indeleble. El destino tampoco me cae simpático.
Pero bueno, parece que este partido lo viene ganando el tiempo, parece que en estos penales,el Goyco ataja para el tiempo. Pero te aseguro, tiempo, que no va a haber “Siamo fuori”, te aseguro que en la revancha, te vas al vestuario con 3 pepazos, en el segundo tiempo te hacés expulsar a 2 y encima te comés uno de pelota parada. Porque soy especialista en pegarle de zurda al palo del arquero, arriba, ahí, donde anidan las arañas.
Ahora andá, sentite campeón antes de la final, que es lo peor que podés hacer. Mientras tanto yo concentro, hago ejercicios con pelota parada. Si querés vos practicá dejarme en Orsai, pero nunca supiste lo que era el Orsai. Estudiá un poco de física también y aprendé que las mediciones son inexactas, mientras tanto yo repaso el principio de”incertidumbre”
Porque te aviso, cuando vuelva te paso por encima, cuando vuelva no te pido permiso, porque por más que esté escrito con pluma o con indeleble, destino, te aseguro que yo salgo campeón.
Bufón haciendo jueguitos con una manzana
